martes, 12 de mayo de 2015

Lagos de Covadonga

Lago Enol.
Fotografía publicada en el nº8 de la Revista Dime
Fotografía publicada en 1x (http://1x.com/photo/932825/all:user:517720)

    


    El conjunto de los Lagos de Covadonga está formado por dos pequeños lagos. El Enol y el Ercina. De origen glaciar, están situados en la parte asturiana del parque Nacional de los Picos de Europa. Existe un tercer lago. El Lago Bricial, que solo tiene agua durante el deshielo, pero también pertenece al conjunto.



Fotografía nocturna del Lago Enol
Una estrella fugaz quiso saludarnos en el momento que estábamos haciendo la foto.



Luna asomándose al Lago Enol




    Los Lagos de Covadonga están situados en el concejo de Cangas de Onís. Se accede a ellos a través de una carretera de 14 km, que comienza en el santuario de Covadonga. En las proximidades del lago Ercina, se explotaron minas de hierro, manganeso y mercurio, hasta 1979.



Cabaña a orilla del Lago Enol


Refugio del Enol reflejado en el Lago.



    El conjunto de la montaña de Covadonga en Asturias es el origen del parque Nacional de los Picos de Europa, el primero de los parques naturales. Fue declarado en el año 1918 con el nombre de montaña de Covadonga, un espacio natural protegido.



Lago Ercina.


Atardecer a orillas del Lago Ercina congelado.

Fotografía nocturna de 560 segundos de exposición en el Lago Enol.



    Después de subir una serpenteante carretera de 12 km llegamos a la cima. El primer Lago que nos encontramos es el Enol. Se encuentra a una altitud de 1000metros. Es el lago más grande. Alberga en sus profundidades a la Virgen de Covadonga.


Espectacular puestra de sol que pudimos fotografiar con el Lago Enol
entre la niebla en el verano de 2014. Todo un espectáculo.


"Orion" custodiando al Lago Enol.


    Dos km carretera arriba, se encuentra el Ercina. Con una altitud de 1100 metros, es muy común ver rebaños de cabras y vacas pastando a su alrededor.


Es muy comun ver vacas pastando.
Lago Ercina.



Fotografía circumpolar en las inmediaciones del Lago Enol.

Cabañas iluminadas por la luna llena en los Lagos de Covadonga

Fotografía nocturna de 300 segundos de exposicion en las inmediaciones
del lago Enol.




Glendor Díaz Suarez

jueves, 26 de febrero de 2015

En un lugar de La Mancha

     "En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor".

     Así empezaba la famosa novela de Cervantes "Don Quijote de La Mancha" y así he querido empezar yo esta nueva entrada a mi Blog. Dedicada en esta ocasión, a esos eternos enemigos de nuestro caballero. Los Molinos de viento.


foto: Glendor.  www.facebook.com/photoglendor

      Hacía mucho tiempo que tenía muchas ganas de ir a Castilla La Mancha a fotografiar molinos de viento. Me parecen preciosos. Creo que todo el mundo debería ir a verlos.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor

     Me habían hablado de varias localizaciones.  Varios pueblos donde podía encontrarme con molinos. Me llegaron opiniones de todo tipo. Donde estaban los mejor conservados, donde estaban los mas feos (aunque personalmente ninguno me parece feo)..  Finalmente me decanté por ir a dos pueblos. Consuegra (Toledo) y Campo de Criptana (Ciudad Real).

     Consuegra es un municipio de Toledo con unos 10.000 habitantes. El municipio se encuentra situado a la falda de un cerro. El Cerro Caldérico. En la cima del cerro se encuentran alineados los molinos de viento. Datan del Siglo XVI. De los 13 molinos originales se conservan 12. Cada uno con su propio nombre.  Uno de ellos está reconvertido en oficina de turismo. Otro lo acaban de restaurar recientemente como escuela-taller. Otros conservan su maquinaria en perfecto estado.  Otro, incluso, cuenta con una exposición de vinos en su interior.....


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor


     En el lugar también se alza un castillo. El Castillo de La Muela. Hay historiadores que sostienen que fue el emperador Trajano quien construyó la fortaleza, aunque la primera documentación existente, sitúa el inicio de su construcción durante el califato de Córdoba en el Siglo X  


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor
   

    El origen de los molinos de viento se da en el Siglo XVI. Época en la cual una devastadora sequía deja sin utilidad a los antiguos molinos de agua que se usaban para moler los granos. Así es como, los cruzados recién llegados de las batallas imitan las construcciones levantadas en Jerusalén y aprovechan la fuerza del viento para convertir el grano en harina.


Foto: Glendor.    www.facebook.com/photoglendor


       Se dispuso su construcción en lo alto de las colinas y cerros para aprovechar el fuerte aire que corría en aquellas zonas y así fue como los primeros molinos empezaron a girar al ritmo del viento.

     Preparamos el viaje para el fin de semana del 6 de diciembre. Por motivos de trabajo no nos podíamos extender más tiempo, así que tendríamos solamente dos días para hacer las fotos. Por la  tarde y por la noche en Consuegra. Ir a dormir. Y la mañana siguiente fotografiar los molinos de Campo de Criptana.

     Después de pasarnos toda la tarde buscando encuadres y localizaciones para la puesta de sol, por fin llegó el momento de empezar a hacer las fotos. Fue bastante más complicado de lo que creíamos en un principio, porque a la hora de preparar el viaje y la sesión de fotos,  se nos olvidó un factor muy importante. Los turistas y su infinita falta de respeto hacia los fotógrafos. Así es que algunas de las fotos que llevábamos en mente hacer no pudimos realizar por culpa de la gente. Te ven con todo el equipo (trípode. mochilas, cámaras, filtros, disparadores.....) y sin inmutarse se ponen delante de uno a hacer una foto con un "Ipad".  (fotos que, evidentemente en una puesta de sol....  no les salen bien)



Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor


     Está anocheciendo. Es hora de volver al hotel, pero antes, hay tiempo para fotografiar un ocaso del mes de diciembre en La Mancha.

     Según iba anocheciendo,  los turistas se iban yendo. Y poco a poco, empezábamos  a quedarnos solos en aquel lugar tan maravilloso. Sin contar con ello, unos terribles focos que apuntaban hacia los molinos se encendieron. Parecía como si los molinos tuviesen luz propia, brillando en hilera a lo largo del cerro.  Pero lo que es bueno para uno es malo para otro. Y la parte mala es que con tantísima cantidad de luz incidiendo sobre los molinos, la tarea de fotografiarlos iba a ser complicada.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor


     Fue complicado, había que evitar que ninguno de los focos incidiese directamente a cámara para que no saliesen los flares, Y entre tantos focos era difícil encontrar una composición y un encuadre en el que ninguno de ellos "mirase" a cámara. De vez en cuando subía algún coche y te estropeaba la exposición. Teniendo que empezar de nuevo. Pero estábamos allí y había que hacerlas fotos fuera como fuese.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor


     Estábamos a 2 grados bajo cero, en una noche de diciembre toledana, en lo alto de un cerro. Con una brisa cortante, haciendo fotos a los molinos de viento. Daba igual la ropa térmica o las capas que llevábamos encima. La sensación térmica era inmensamente fría. Tanto, que cada vez que no sentíamos los dedos, íbamos a uno de los focos que iluminaban los molinos a calentarlos. Pero nos daba igual. Estábamos haciendo algo que llevábamos mucho tiempo planeando y nada podía estropear el momento.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor


     Los gigantes están prestos a arroparse y a dormir. Esperemos que sus sueños no sean con un hidalgo que no vaya a lancearlos.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor.



     Al día siguiente nos levantamos temprano con la intención de ir a hacer fotos a los molinos de Campo de Criptana. Campo de Criptana es un municipio  de la provincia de Ciudad Real. En esta localidad se encuentran una amplia muestra de estos molinos contra los que luchó Quijote en el capítulo VIII del libro universal de Cervantes. De un total de diez molinos, tres de ellos datan del Siglo XVI.


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor
Campo de Criptana

     En Campo de Criptana a penas hemos podido hacer fotografías. La gran masificación de gente y turistas por todas partes lo convirtieron en una tarea imposible. Así que decidimos hacer alguna, guardar los equipos y disfrutar del momento entre aquellos "maravillosos Gigantes"


Foto: Glendor.   www.facebook.com/photoglendor
Campo de Criptana

"Amigo Sancho, Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades".






Glendor Días Suarez

lunes, 15 de diciembre de 2014

Hoces del río Duratón

Fotografía nocturna. Esposición de 500 segundos iluminada por la luna llena


    Viajábamos desde Asturias camino de Castilla la Mancha para fotografiar los molinos de viento de Consuegra y de Campo de Criptana. Yo había visto fotos de este impresionante lugar en libros y en internet y, aprovechando que íbamos a pasar cerca, ¿Por que no desviarnos un poco de la ruta y hacer unas fotos a este impresionante Meandro?

    Así lo decidimos y así lo planeamos. Llegaríamos al enclave elegido por mi, a las 6 y media de la mañana. Lo justo para buscar el encuadre, hacer alguna fotografía nocturna y luego fotografiar el amanecer.

    Eran las 6 de la mañana más o menos cuando abandonamos todo rastro de civilización y nos metimos con el coche por un camino lleno de piedras, baches, rocas, y barro. Vamos, Lo que en Asturias se conoce como una “caleya”. Pero una caleya de las malas malísimas. Después de más de cuatro kilómetros circulando en primera y en segunda marcha por aquellos caminos cada vez más estrechos, guiándonos con el móvil y su “google earth”, llegamos a un sitio donde el coche ya no podía seguir más. Era imposible. Había que decidir; dar la vuelta sin la foto o caminar a pie bajo la luz de la luna llena, por aquella dehesa que desconocíamos y no sabíamos que “bichos” nos podríamos encontrar por el camino.

    Como no podía ser de otra manera, decidimos continuar a pie. Cogimos todos los bártulos y nuestras linternas y nos dispusimos a caminar dirección al río, guiándonos por el teléfono, inmersos en aquellos cortantes y congelantes 3 Grados bajo cero.


    Tal y como si hubiese sido obra de un milagro, después de todas las peripecias y contratiempos, llegábamos a la hora planeada. Aquello era imponente. Asustaba tanta grandiosidad, y eso que aun era de noche. Después de varios minutos buscando un encuadre, encontramos un sitio que nos gustó, así que preparamos los trípodes y las cámaras.... Y cual fue mi sorpresa; "aquello era tan grande que el encuadre que yo llevaba en mente desde casa no me entraba en una sola toma". Y eso que tenía puesto un Objetivo de 10 mm. No me quedaba mas remedio que, para cada foto, hacer varias tomas en vertical y unirlas posteriormente en casa mediante Photomerge.

Fotografia panorámica realizada a partir de 7 tomas verticales de 10 segundos cada una, minutos antes
de que el sol saliese por el horizonte.


    Dos horas y media mas tarde ya había salido el sol y nosotros ya teníamos nuestras fotos hechas. Había que recoger y salir de allí dirección a Castilla la Mancha. Pero que hubiésemos terminado de hacer nuestras fotos no quiere decir que nuestra aventura hubiese finalizado ahí. De la que caminábamos en dirección a donde teníamos el coche, nuevamente guiados por el teléfono, nos encontramos con unos “señores”. Unos señores con trajes de camuflaje que portaban unas grandes escopetas. Miré a mi alrededor y entonces fue cuando lo vi. Aquel letrero ponía “Coto privado de caza”.  Habíamos estado haciendo fotos en medio de una cacería. Ellos nos miraron pero no nos dijeron nada. Ni siquiera un “buenos días”. Se dieron la vuelta y se fueron en otra dirección.

Para hacerse una idea de lo enorme que es este cañón,
basta ampliar la foto anterior un 400% para poder apreciar
las ruinas de este monasterio.


    Cuando llegamos al coche, congelados por aquellos 3 grados bajo cero, vimos otro cartel. Un cartel que no habíamos visto a las 6 de la mañana por culpa de la poca luz. Un cartel que ponía que ESTABA PROHIBIDO EL PASO. Subimos al coche y nos fuimos de allí a toda prisa escuchando a los Guns ´n Roses y contentos por salir de allí vivos y con la foto. Justo después de salir del camino y pisar suelo asfaltado, empezó a nevar como si no hubiese mañana.


Glendor Díaz Suarez